viernes, 27 de diciembre de 2013

Nuevo extracto de Ciudad de Fuego Celestial

Para desearnos felices fiestas, Cassandra Clare ha subido a su Tumblr una nuevo extracto navideño de la sexta entrega de Cazadores de Sombras. Aquí lo tenéis traducido: 




Los Frays nunca han sido una familia muy religiosa, pero Clary adoraba el tiempo de la Quinta Avenida en Navidades. El aire olía como a castañas asadas, y las ventanas desprendian luces plateadas y azules, verde y rojo. Este año había grandes copos de nieve de cristal atados a las farolas, enviando la luz del sol con ejes dorados. Sin mencionar el gran árbol de Navidad en Rockefeller Center. Enviaba sus sombras sobre ellos mientras ella y Simon se dirigían a la salida de la pista de patinaje, viendo a los turistas caerse mientras intentaban patinar por el hielo.
Clary tenía una taza de chocolate caliente en sus manos, el calor se extendía a través de su cuerpo. Se sintió casi normal - esto, ir a la Quinta Avenida y ver las proyecciones en las ventanas y el árbol, había sido una tradición para ella y Simon desde que podía recordar.
"¿Cómo en los viejos tiempo eh?" dijo él, haciendo eco con sus pensamientos mientras apoyaba su barbilla contra los brazos cruzados.  
Ella echó una mirada de reojo. Él llevaba una chaqueta negra y una bufanda que iba acorde a la palidez invernal de su piel. Sus ojos estaban ensombrecidos, indicando que no se había alimentado de sangre desde hace tiempo. Parecía como si fuera, - un vampiro cansado y hambriento.
Bueno, pensó ella. Casi como los viejos tiempos. "Más gente para la que comprar regalos," dijo ella. "Además, llega la siempre traumática pregunta de qué-comprar-a-alguien-para-las-primeras-navidades-después-de-empezar-a-salir".
"¿Qué comprar a un cazador de sombras que lo tiene todo?" dijo Simon con una sonrisa. 
"A Jace lo que más le gustan son las armas," Clary suspiró. "Le gustan los libros, pero tienen una gran biblioteca en el Instituto. Le gusta la música clásica..." Tuvo una idea. Simon era músico; a pesar que pensaba que su banda era terrible , y siempre cambiaban su nombre - ahora mismo se llamaban Soufflé Letal - tenía entrenamiento. "¿Qué le darías a alguien a quién le gusta tocar el piano?"
"Un piano".
"Simon".
"Un gran metrónomo que se pudiera usar también como arma."
Clary le miró exasperada.
"Partituras. Rachmaninoff es complicado, pero le gustan los retos."
"Ahora estás hablando. Voy a mirar si hay alguna tienda de música por aquí." Clary, habiéndose acabado el chocolate caliente, tiró la taza en la basura más cercana y sacó su teléfono. "¿Qué hay sobre ti? ¿Qué le vas a regalar a Isabelle?"
"No tengo ni idea," dijo Simon. Habían empezado a moverse a través de la avenida, en dónde un flujo constante de peatones obstaculizaba el paso frente a las ventanas de las calles.
"Oh, vamos. Isabelle es fácil."
"Es mi novia de la que estamos hablando." Las cejas de Simon se juntaron. "Creo. No estoy seguro. No lo hemos hablado. La relación, digo."
"Tienes que DLR , Simon."
"¿Qué?"
"Definir La Relación. Eso es, a dónde va. ¿Sois novio/ novia, o, solo pasándolo bien, o,'es complicado', o qué? ¿Cuándo va a decírselo a sus padres? ¿Tenéis permitido ver a otras personas?"
Simon palideció. "¿Qué? ¿Enserio?"
"Enserio. Y de mientras tanto... - ¡perfume!" Clary cogió a Simon por la parte de atrás de su abrigo y lo llevó a la tienda de cosméticos que una vez había sido un banco. Era enorme por los lados, con filas de botellas brillantes en todos lados. "Y algo poco común," dijo ella, dirigiéndose al área de fragancias. "Isabelle no va a querer oler como el resto. Va a querer oler como higos, o vetiver, o ..."
"¿Higos? ¿Los higos tienen aroma?" Simon parecía horrorizado; Clary estaba a punto de reírse de él cuando su teléfono vibró. Era su madre. 

¿Dónde estás? Es una emergencia.